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Articles by Marvin Williams

Ansias de Él

¿Por qué, cuando decimos: «Esta es la última papa chip que voy a comer», a los cinco minutos estamos buscando más? Michael Moss responde esta pregunta en su libro Salt Sugar Fat [Sal, azúcar y grasa], donde describe cómo los productores más grandes de comida chatarra en los Estados Unidos saben de qué manera «ayudar» a la gente a desearla. Incluso, una compañía famosa gastó 30.000.000 de dólares un año para contratar a «consultores de ansias», para determinar qué alimentos producen felicidad a los consumidores, a fin de explotar nuestros antojos de comida.

La edad es solo un número

La juventud no debería detener a nadie de los logros. Y sin duda no lo hizo con Mikaila, de once años de edad, quien abrió una empresa de limonada con la receta de su abuela, y que luego ganó una inversión de 60.000 dólares en un programa de televisión. También firmó un contrato con un supermercado para vender su limonada a 55 tiendas de esa cadena.

Dios limpia las manchas

¿Te gustaría que nuestra ropa fuera más funcional, con capacidad de limpiarse sola después de mancharla? Bien, según la BBC, ingenieros chinos han desarrollado una «capa que hace que el algodón se limpie solo de las manchas y los olores cuando se expone a luces ultravioletas». ¿Te imaginas las implicaciones de algo así?

Dispuesto a esperar

Esperar puede ser el culpable de robarnos la paz. Según el científico informático Ramesh Sitaraman, pocas cosas «generan frustración e ira» en los usuarios de internet como esperar que un buscador muy lento cargue información. Su investigación dice que estamos dispuestos a esperar un promedio de 2 segundos para que se descargue un video en línea. Después de 5 segundos, el 25% abandona; y después de 10 segundos, la mitad deja de intentarlo. Sin duda, ¡somos un puñado de impacientes!

No que nos sintamos bien

Daniel iba en su motocicleta cuando un auto lo embistió y lo arrojó hacia el tráfico que venía en dirección contraria. Dos semanas después, cuando se despertó, estaba «hecho polvo». Una lesión en la columna vertebral lo había dejado parapléjico. Oró por sanidad, pero nunca ocurrió. Cree que Dios, en su compasión, le ha enseñado que «el propósito de esta vida es ser conformados a la imagen de Cristo. Lamentablemente, eso no ocurre cuando todo es color de rosa, sino […] cuando la vida es dura; cuando somos obligados a depender de Dios en oración para simplemente llegar al final del día».

No guardar rencor

En un evento publicitario en 2011, dos exjugadores de 73 años de edad de la Liga de Fútbol Canadiense empezaron a darse trompadas en el escenario. En un partido controversial por el campeonato en 1963, habían tenido una pelea y habían quedado «con la sangre en el ojo». Cuando uno de ellos sacó al otro del escenario de un puñetazo, la multitud exclamó que «lo dejara»; es decir, que «hiciera las paces».

¡No te duermas!

Un empleado de un banco alemán estaba transfiriendo 62.40 euros de una cuenta de un cliente, cuando accidentalmente se durmió sobre su escritorio. Mientras dormitaba, su dedo quedó presionando el número 2 del teclado, lo que resultó en un depósito de 222.000.000 de euros en la cuenta. Aunque el error se detectó y se corrigió, el lapsus del somnoliento empleado casi se convirtió en una pesadilla para el banco.

La brújula de Dios

Durante la Segunda Guerra Mundial, Waldemar Semenov servía a bordo del SS Alcoa Guide cuando un submarino alemán salió a la superficie y abrió fuego contra el barco, el cual se incendió y empezó a hundirse. Semenov y su tripulación bajaron a un bote salvavidas y usaron una brújula para navegar hacia las rutas marítimas. Después de tres días, un avión avistó el bote y el USS Broome rescató a los hombres al día siguiente. Gracias a aquella brújula, Semenov y 26 tripulantes más se salvaron.

El nombre perfecto

Un día caluroso de verano, mi esposa dio a luz a nuestro segundo hijo. Sin embargo, nos costó elegir un nombre. Durante tres días, fue sencillamente «Bebé Williams», hasta que, por fin, se llamó Micah.

Él llena el vacío

La psicóloga Madeline Levine notó la «esconde navaja» de una chica de quince años: una camiseta de manga larga hasta la mitad de la mano, usada comúnmente por los que se autolaceran. Cuando la joven se levantó la manga, Levine se sorprendió al descubrir que había grabado «vacía» en su antebrazo. Se entristeció, pero también dio gracias de que la chica estuviera dispuesta a recibir la ayuda que necesitaba con desesperación.